VFX Part II: Digital Compositing

Rem Shortfilm by Joseba Alfaro, with Javier Server and Maggie Civantos, rem, rem shortfilm, shortfilm, jossfilms, lucid dreams, vfx, 3D, Maggie Civantos, Javier Server, Joseba Alfaro, scifi, sci-fi, science fiction, sci fi, cortometraje, corto, ciencia ficcion, sueños lucidos, efectos digitales, efectos especiales, Laura Racero

En la fase de los efectos digitales, lo más importante es pensar. Saber de antemano qué queremos, y qué necesitamos. Comenzar a utilizar el software a lo loco sólo nos hace perder el tiempo. Debemos analizar el plano y tener un esquema de trabajo para no tener que dar marcha atrás una vez llevemos horas trabajando en él. Por eso, reproducirlo varias veces, tanto hacia delante como hacia atrás, es vital. Una vez analizado, podemos ponernos a hacer máscaras y selecciones, clonar, borrar, añadir filtros y efectos simples o complejos, animar… Hasta donde llegue nuestra imaginación, pero eso sí, teniendo siempre presente la finalidad de lo que queremos contar en ese plano. El problema es que es muy tentador utilizar la cantidad inmensa de posibilidades y herramientas que tenemos al alcance de un par de clicks, pero hay que ser responsable y mantener el rumbo siempre.

Importamos los planos “limpios” (sin etalonar) y nos ponemos a trabajar. Vale, pensar sigue siendo importante, pero si no tienes paciencia y evidentemente, si no controlas el tema, poco tienes que hacer. Enmascarar es lo más odioso. Muchos conocen “photoshop”, y alguna vez han recortado una imagen para cambiarle el fondo por ejemplo. Con una herramienta siluetean la figura y ya está. A veces se tardan horas. Pues imagina hacer eso con 25 imágenes por segundo, con las figuras en movimiento y con un plano de 5 segundos. Pues estamos hablando de lo que se llama rotoscopia, un auténtico arte. Recortar algo que se mueve durante muchas imágenes y que los puntos de “anclaje” no varíen mucho, porque si no, cuando le damos al “play”, parece que el personaje está bailando el sambito o que está tiritando. Los efectos con filtros y plugins son muy recurrentes, pero algunos tan evidente que cuando uno los ve en un vídeo, sabe identificar qué plugin es. Por eso hay que tener cuidado y no utilizar “lo más novedoso” o los “presets”. Debemos personalizar todo lo que hacemos adecuándolo a nuestros propósitos. No está mal basarnos en un “template”, pero debemos saber qué herramientas y parámetros estamos utilizando.

Son ya noches y noches sin parar. Un mes entero en el que dedicar 15 horas al día a REM ha sido la norma. Uno acaba viciado, con los ojos cansados, dolor de cuello y falta de contacto social, pero en un proyecto como este, tan ambicioso, tan pequeño y tan grande al mismo tiempo, es necesario. Ojala contara con un equipo de 12 personas para hacer un trabajo que realizo solo, pero ahora no puede ser. Llegará el día en el que estos proyectos puedan realizarse como una producción en condiciones, con inversión y presupuesto, donde profesionales no tengan que aportar de buena fe su tiempo y su trabajo, y puedan obtener una recompensa por su talento. Por ello hay que valorar tanto a las personas que colaboran desinteresadamente en estos proyectos. Aprovecho, de nuevo, para daros gracias a todos los que habéis participado o estáis colaborando en REM.

Pero dentro de las horas invertidas y malogradas, de los ensayos, las pruebas, los renders interrumpidos, los cuelgues, los cabezazos contra el teclado, los manotazos al monitor, los proyectos que no se salvan… También están los aciertos, las sorpresas y las alegrías de ir cerrando planos y tacharlos en la pizarra. Todas esas noches frente a la pantalla no son únicamente trabajo. Con toda la ilusión y con los cascos puestos hasta las cinco de la mañana, he compartido las horas con música que tenía olvidada y con eternos compañeros de viaje. Escuchando la “Creedence”, “FooFighters”, “Steve Miller Band”, “Mother Earth” o macarradas como “Overseer”, “Nikelback”, “LostProphets”… La odisea de viaje por los planos de REM ha sido maravillosa. Ir comprobando cómo encajan con el montaje, cómo muchos de los efectos pasan desapercibidos o impactan, cumpliendo su función narrativa. Son más de 50 planos en REM los que llevan fx. Es un trabajo que en ocasiones está desmerecido, porque lo importante de la mayoría de los efectos es que no te des cuenta que están allí. Evidentemente, si aparece un dinosaurio o explota el planeta, uno sabe que no es real… pero debe poder creérselo. ¡¡¡A ver, no hemos llegado tan lejos!!! Pero no nos quedamos cortos… Ahora, a por el 3d…

El mejor truco inventado por el diablo es hacernos creer que no existe

Top! Joseba Alfaro 2015 © www.jossfilms.com
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